Tuesday, February 01, 2011

Son casi las doce en Vermillion


Es imposible borrar esa cara de alegría. Estaba en mi casa, estaba con mis hijas.

La fotografía la tomó mi mujer.

El artículo posesivo, en esta ocasión, no carga con su culpa.

10 comments:

Anonymous said...

Besitos, bebé: ya vas a ver que vamos a estar junticos muy pronto, para que no se te borre más esa cara de alegría. Te extraño (y esto lo digo mientras me quito de encima una capa de nieve, que dejó a las niñas en casa hoy; yo no tuve más remedio que rodar loma abajo hasta la U). Besos

baudelaire3 said...

Cielo: qué bueno que las niñas se quedaron en la casa (pero no les digas que yo dije esto). Te llamé x Skype, al rato hablamos.

Lo demás va x teléfono,

mil besos

C

Marcelo Pellegrini said...

Qué foto más linda, compañero. Muy, pero muy linda. Y la cara de alegría no te la quita nadie. Besos a las niñas y otro para Damaris.

baudelaire3 said...

En tu nombre!!,

cheers

C

i said...

La foto deja ver el corazón lleno de felicidad, ¡mira la carita de tu hija!

baudelaire3 said...

Esa es la cara de felicidad de la que hablo!! ¿Cómo van los preparativos?

i said...

La tuya también, la tuya también.
Los preparativos van bien, nerviosos, ansiosos, pero ya todo bajo control (se supone).

baudelaire3 said...

Perfecto, buena suerte en todo aquello.

Felicidades por anticipado,

C

Anonymous said...

Buena compadre!!! De eso se trata todo. Los ojos de tu hija son la felicidad misma.
felicidades compañero, no hay libro de poesía que supere esa foto.

david

baudelaire3 said...

Grande compadre: usted entiende de estos temas. Te debo un buen par de correos,

C